domingo, 16 de noviembre de 2014

Los "Castrati" Intelectuales...

Broschi, conocido como Farinelli, fue uno de los castrati italianos más famosos del siglo XVIII
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Durante el papado de Paulo IV, allá por los años 1500, al sobadito  este se le ocurrió la estúpida idea de prohibir  a las mujeres cantar en las iglesias. Extendiendo la prohibición al canto en general  y a la actuación teatral  en presencia de público. Por eso en los teatros o donde se necesitaran voces femeninas,  se  sustituían por niños varones. Sin embargo,  al  llegar los niños a la pubertad y empezar a echar sus primeros gallos al cambiar estos  la coloratura de su voz,  dejaban de ser útiles.


Para conservar sus voces a otro más sobado aún se le ocurrió castrar a determinados niños varones, cuyas voces tuvieran condiciones para simular la voz femenina. Esa operación consistía en la amputación de los testículos, con el fin de que no pudiesen producir,  hormonas sexuales masculinas, responsables de la muda vocal,  que se opera en la pubertad. Esa  intervención solía realizarse entre los 8 y los 12 años de edad. De esa forma,   al crecer esos niños mutilados, se obtuvo  cantantes  con voz femenina de niño,  pero con la potencia pulmonar de un adulto, que tenían coloraturas de  soprano. Así aparecieron los “castrati”, que eran famosos, en la alta sociedad para quien actuaban.
Bien, volviendo al título de este artículo, si bien los intelectuales a los que me refiero,  no ejercen el “bel canto”, nos entregan “su voz” a través de la escritura, en diarios  y libros, las imágenes del cine y la televisión o las obras teatrales, etc.     
Me refiero a esos personajes, que ejercen su intelectualidad,  en el seno de nuestra sociedad, y que debemos distinguirlos, de aquellos que lo hacen con voz propia, discernimiento y compromiso, (de los que ya quedan pocos)  de los que alquilan ese entendimiento,  y no ejercen su propia voz, sino la de los que se las implantan. A estos últimos me refiero como los CASTRATI INTELECTUALES o Intelectuales Castrados.
Los  intelectuales castrados en el caso que nos ocupa son, aquellos analistas y politólogos académicos,  sutiles aliados de la nueva izquierda (diz que democrática),   que desarrollan argumentos, para defender el revanchismo disfrazado de justicia con la que pretenden desquitarse de la derrota sufrida en el campo de batalla durante el conflicto armado interno y no genocidio como ellos pretenden hacerlo aparecer.



Estos malhadados personajes, que hacen de esta actividad su modus vivendi  pues reciben jugosas donaciones y periplos por los países europeos que los financian en una intromisión violatoria de nuestra soberanía y que caen en sus publicaciones y declaraciones en serias contradicciones  con la realidad, tal el caso de la licenciada Claudia Paz y Paz que viaja patrocinada por quien saben quién, por Europa hablando mal de su país y promoviendo lo que yo he llamado TERRORISMO MEDIÁTICO con un objetivo bien definido fragmentar a largo plazo al estado Guatemalteco, utilizando para ello a la opinión pública internacional. Y que como parte de esta estrategia desde 1986 la izquierda guatemalteca se sirvió la nueva Constitución, y abre bajo la dirección de Edgar Alfredo Balsells uno de sus nuevos frentes, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Institución está que valiéndose de las ciencias sociales y como objetivo a corto plazo comienza a manosear de manera vertiginosa y conveniente -para sus fines- la “investigación” de la historia reciente del país. Esta producción “académica” plagada de  falsedades y argumentaciones y sin ningún rigor científico encaja a cabalidad con las nuevas tácticas terroristas constituyéndose en uno de los principales reductos de la ex guerrilla guatemalteca (basta ver quienes integran el profesorado).Y para muestra un botón, esta institución  utiliza: “El marco teórico metodológico que ha servido como base fundante de las diversas publicaciones parte de lo legado por el marxismo”. (Tomado de la página web de FLACSO). 

Para ello los teóricos de este nuevo tipo de terrorismo contaron con la preparación recibida para ello, tanto por los soviéticos como por los cubanos, de cuyas fuentes se nutrieron este grupo de malos guatemaltecos. Que otorgaron y otorgan becas al por mayor  a “estudiantes desfavorecidos de escasos recursos económicos” (previa y cuidadosamente seleccionados por sus tendencias) para posgrados en antropología, en universidades noruegas, españolas y estadounidenses para luego regresar al país integrándose en los en los medios de comunicación, desde donde contribuyen a confundir a los lectores con sus subjetividades  inventadas, y sembrando la confusión utilizando para ello argumentos sobre las relaciones de producción capitalistas. Toda esa tarea de distracción y ocultamiento de la realidad,  es la que lleva adelante un ejército de intelectuales castrados,  que son el apoyo logístico de los nuevos marxistas, que ahora pretenden llegar al poder a través del apoyo popular y la manipulación de la mal llamada Sociedad Civil. Para ello cuentan además con plumas ya reconocidas tanto nacional como internacionalmente que se han prestado conscientemente a cambio de prebendas bien económicas o en viajes o becas. A participar de esta orquestada campaña de desinformación que daña aún más la imagen de nuestra nación y exacerba los ánimos de la población a quienes engañan estos lobos con piel de oveja, llevándolos a participar en bloqueos, extorsiones, amenazas y hasta llegar al asesinato como ocurrió en la comunidad de San Juan Sacatepéquez.  Ojalá abramos los ojos y dejemos de escuchar esos cantos de sirenas de estos malos guatemaltecos.