martes, 31 de marzo de 2009

!Aaah...La Semana Santa¡

Y, llegó la tan ansiada , Semana Santa, con sus tórridos calores propios de la estación, el olor a corozo e incienso, las multicolores alfombras y cargadores de moradas túnicas. Y, los ricos manjares y comidas propias de la época. 

Es para este tiempo que los escolares, se tiran una semana mínimo de pele. -Antes si mucho desde el Miércoles Santo, se suspendían las clases pero ahora, como que los maistros se han vuelto algo "huevones", se disparan 15 días o más de olímpico pele-. Y,  a  estas alturas del partido ya hay una catizumbada de chapines pudientes -entiendase ricos, nuevos ricos,  ejecutivos, funcionarios de gobierno, los del congrueso y profesionales- en puras carreras, chequeando pasaporte y reservaciones, comprando dolaritos o cheques de viajero, pagando la tarjeta de crédito pa' que no se las rechacen. Preparándose para disfrutar del merecido descanso cuaresmal.  

Los que tienen pisto,  se darán su escapadita mínimo a Cancún o a las soleadas playas guanacas del Tamarindo o las  caribeñas y  colombianas islas de San Andrés, a puros hoteles cinco estrellas. Otros de perdida están haciendo maletas para irse a dar un taco de ojo, con las ya famosas "caracolas" -unas chavas de pelo murusho, rubias, de caderas anchas, ojotes azules o verdes, con unos chicharrones de infarto, piel canela y labios carnosos. Nacidas del cruce de los esclavos morenos con los piratas holandeses e ingleses que anduvieron por el Caribe- allá con nuestros vecinos los catrachos, quienes en su mar territorial tienen esa belleza de isla que es Roatán. 

Pero esta fiebre de viajes no es exclusiva de la clase pudiente, de los funcionarios de gobierno o profesionales de nuestro país, también la paisanada, esta haciendo planes para abarrotar las playas del Puerto de San José, Sipacate, El Semillero, Champerico, Monte Rico, Las Lisas y demás playas del Pacifico y también las del Atlántico. Ya, hay muchos averiguando como llegar a la Buga, ese precioso y tropical pedazo de nuestra geografía patria, más conocido Livingstone y otros van para Punta Manabique o Río Dulce en fin, que destinos turísticos abundan en esta nuestra golpeada Guatelinda. 


Mientras los primeros viajan en primera clase armados con tarjeta de crédito ilimitada para ponerse hasta el gorro con Jhonny Walker, Champán de la viuda -cuando las circunstancias lo ameritan- caviar y demás exquisiteces culinarias tipo gourmet. Los segundos después de cobrar sus salarios el 31 y una vez pagado el cuarto, la tienda y la deuda de guaro que tenían en la cantina de la esquina ya hicieron su apartado, para que la mujer prepare la maleta de frijoles, su cartón de huevos duros, (pedo seguro), un rimeron de tortillas o pan sandwich. Unas cuatro latas grandes de sardinas, jamón, bolsas de tortrix, ricitos, nachos y la infaltable hielera. Y, por supuesto su respectiva pescuezuda de Venado Sello de Oro o Botran extra light (que les valga la propaganda), el doble de Coca ( pero de la que se bebe, no de la que se aspira) los vasos de duroport y lo de la burra, para partir con todo y chirices a acampar en la playa de su predilección. Ahí se instalaran en su colorida champa confeccionada con chamarras y nylons. Previa limpieza de botellas plásticas, latas de refrescos y jugos, julones de coco, (si lo ignora así le dicen en la costa al coco ya vacío), pañales desechables y una que otra cagada. 

Nuestros amigos los mareros, también están preparándose para viajar y para ello desde hace días empezaron a promocionar su bono vacacional al amenazar a los señores transportistas con quebrarse otros pilotos si no se les ayudan a pagar los gastos que les ocasionará el enviar a su personal operativo y dirigencial a gozar también de su merecido descanso en las concurridas playas del Puerto de San José, para olvidar por lo menos por estos días, el estres que provoca el andar, extorsionando, secuestrando y quebrándose a la mara y huyendo de la tira.

Otros mas devotos y piadosos, ya desempolvaron la túnica y pagaron su turno para cargar a memeches las imagenes del Nazareno, la Dolorosa (siempre me he preguntado por que le pusieron así, sera por el dolor que deja en los hombros, columna, pies y espalda la cargada), Santo Entierro, la Burriquita y la Procesión del Gallo (nada que ver con la cerveza) en su periplo anual por las calles de la ciudad.  Ahi veremos a algunos de los funcionarios de gobierno que se las dan de cachurecos, tratando de que el Colocho les perdone sus hueveos. 

Las calles de nuestras ciudades (ala que chilero se oyó eso de ciudades) pronto se llenaran de olor a corozo y uno que otro pedo de procesión. Las notas tristes de las melodías  fúnebres de las bandas que acompañan las procesiones llenaran el ambiente. Además los cacos que no consiguieron feria para viajar a la playa, harán su agosto en pleno abril, bajando a la mara que asiste a ver las procesiones, carteras, monederos, radios, teléfonos y toda suerte de guajes cambiaran de manos como por arte de magia. 

Los aleluyas, abarrotaran pero los templos. Los apóstoles, profetas,  pastores y demás explotadores de la fe de sus semenjantes, llenaran sus bolsillos de billetes,  procedentes de las ofrendas y diezmos.  De la venta de CD's cristianos y otra sarta de amuletos y babosadas sin poder alguno.

Las comidas propias de la estación harán las delicias de los paladares chapines.  Buñuelos en miel, molletes, plátanos en mole, tomates en miel (delicia huehueteca) bacalao a la vizcaína, pescado seco forrado, variados dulces y manjares. Provocando una que otra indigestión, que la mayoría intentará quitarse con Alka Seltzer, Sal Andrews o su mineral con limón y sal. Los remedios favoritos de los chapines.

Pero también un pequeño pero significativo grupo de paisanos, reflexivos y acorde con la festividad. Decidiran mantenerse en casa, por obvias razones:  La situación económica no esta para andar dilapidando el pisto en salidas que solo ocasionan gastos no reembolsables. La casa no puede quedarse sola, quien quita y al regresar la encontremos vacía. Además este debe ser un tiempo de reflexión y no de parranda. Es el tiempo justo para que pensemos que país queremos y que debemos hacer para recuperar nuestra dignidad como guatemaltecos.  Pues todo pueblo tiene el gobierno que se merece. 

Por lo que la pregunta del millón sería: ¿Tenemos el gobierno que nos merecemos?  Lo exhorto a pensar la respuesta. Y, ya a escasa horas del Domingo de Ramos, les deseo una tranquila, Semana Santa, que disfruten de las viandas de la época y del Bacalao del Viernes Santo.  Abur nos vemos en la playa...


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